El cuidado del pie detrás del récord de 113 horas en pie
El catalán Oriol Antolí tiene 42 años, es ingeniero informático y hace un mes terminó segundo en el Belgium Legends Backyard Ultra tras 113 vueltas, 757 kilómetros y 113 horas de carrera continua — nuevo récord personal y récord nacional. Lleva corriendo con calcetines Lurbel desde 2013.
113 vueltas, 757 kilómetros, 113 horas en pie. ¿Cómo procesas lo que acabas de hacer?
“Es muy difícil de decir. Yo siempre he hecho todos estos retos a nivel personal para demostrarme a mí mismo que puedo hacerlo. Es verdad que desde hace un tiempo tengo bastante repercusión y me clasifican como élite —algo que nunca habría imaginado. Por eso, cuando lo proceso es cuando la gente habla de ello y me comenta las cosas. No es hasta entonces que no acabo de valorar qué significa y qué impacto tiene en la gente.”
Para quien aún no conoce el Backyard Ultra: ¿por qué el pie acaba siendo uno de los grandes protagonistas cuando llevas más de dos días de carrera?
“En Backyard Ultra te pasas muchas horas corriendo, pero la gestión de nutrición, cuerpo y cabeza es lo que marca la diferencia entre los corredores que hacen más vueltas y los que no. El uso correcto del tiempo de descanso te permite pasar de aguantar 50 horas a aguantar 100. Y una gran parte de ese uso está en el mantenimiento de los pies, donde si tienes algún problema es un final de carrera casi asegurado, ya que son el primer punto de contacto con el suelo. Mantener los pies protegidos, bien hidratados, sin llagas ni ampollas y sin dolor es básico.”
«Si tienes algún problema con los pies, es un final de carrera casi asegurado.»

¿En qué momento te diste cuenta de que cuidar el pie era una variable estratégica, no un detalle secundario?
“Cuando empezamos a hacer ultras, los corredores pasamos por un camino de aprendizaje y autoconocimiento de nuestro cuerpo y de cómo responde a la ultradistancia. Poco a poco vas descubriendo qué cosas te permiten correr sin problemas. Y el pie vuelve a ser básico. Yo siempre había sufrido de roces y calores por culpa de utilizar calcetines básicos, y cuando empecé a hacer ultras de más de 100 km se volvió insostenible —ni siquiera aguantando el dolor de las llagas. Fue ahí cuando descubrí Lurbel, diría que hacia 2013, y desde entonces siempre los he utilizado. Mi manera de vivir el correr cambió de manera radical, permitiéndome no solo disfrutar más de mi deporte, sino también ir alargando distancia con los años.”
«Desde que descubrí los calcetines Lurbel, mi manera de vivir el correr cambió de manera radical: no solo disfruto más de mi deporte, sino que también he ido alargando distancia con los años.»
En cada vuelta de un Backyard tienes una ventana de tiempo muy corta en el paddock. ¿Cómo es el protocolo de revisión del pie?
“Si intuimos algún posible problema, activamos una revisión inmediata. Si no, hacemos una revisión cada 6 vueltas —6 horas— donde miramos: nivel de hidratación, roces alrededor del pie, roces entre dedos, revisión de uñas —que no tengan impactos ni se claven en el dedo de al lado— e inflamación de dedos, tendones o similares. Lo hacemos periódicamente para asegurarnos de que ningún pequeño problema se convierta en un inconveniente mayor y ser capaces de resolverlo a tiempo. Al acabar la revisión siempre hacemos una rehidratación y valoramos si mantenemos los calcetines que llevaba o ponemos unos nuevos.”

Llevas años corriendo con calcetines Lurbel de forma totalmente espontánea. ¿Cómo llegaste a ellos?
“Descubrí la marca en una Ultra Trail Muntanyes d’Alacant, diría que el 2010. Pero no fue hasta más adelante que empecé a utilizar los calcetines. Buscando salir de los que llevaba en aquel momento, en una tienda de running de Terrassa donde los vendían, me los recomendaron. Desde entonces siempre los he utilizado: se adaptan muy bien al pie sin hacer una compresión excesiva, el tejido es cómodo y muy transpirable, y lo más importante: me desaparecieron casi por completo los roces de la parte exterior del pie.”
¿Qué tiene que tener un calcetín para que lo elijas cuando sabes que estarás 100 horas encima de él?
“Siempre utilizo calcetines con algo de amortiguamiento: para largas distancias me dan más confianza. El hecho de que no tengan costuras también es básico, sobre todo porque lo que puede ser un pequeño roce durante 3 horas en una maratón se convierte en un gran roce durante 113 horas en una ultra. Desde pequeño he tenido problemas con hongos en los pies, así que para mí la gestión de la humedad es muy importante: demasiada humedad me provoca, además de problemas en la piel, que me salgan hongos, muy molestos durante la carrera. Y un buen ajuste también es fundamental. Calcetines en movimiento o que se ‘dan’ hacen que el pie no se ajuste bien y aparezcan llagas. Un ajuste demasiado apretado puede acabar produciendo lesiones en lugares como los tendones tibiales —una lesión que he tenido por culpa de los calcetines.”

«Lo que puede ser un pequeño roce durante 3 horas en una maratón se convierte en un gran roce durante 113 horas.»
Los calcetines Bmax de Lurbel incorporan la fibra Regenactiv. Después de 50, 80, 100 horas de carrera, ¿qué notas en el pie?
“La verdad es que desconocía los detalles de la tecnología antes de hablar con Lurbel directamente. La elección es más bien por sensaciones: desde que probé los Lurbel con Bmax no he dejado de usarlos. En muchas carreras me han dicho, al acabar después de 100 horas, que tengo los pies como nuevos, y otros corredores se han sorprendido al verlos. Eso me ha pasado tanto en Backyards como en la Spine Race, donde acabé con los pies en muy buen estado a pesar de atravesar tormentas y condiciones meteorológicas muy adversas. Estoy convencido de que la tecnología Bmax tiene algo que ver.”
«Después de 100 horas de carrera, otros corredores se han sorprendido al ver el estado de mis pies. Me ha pasado en Backyards y también en la Spine Race, atravesando tormentas. Estoy convencido de que la tecnología Bmax tiene algo que ver.»
¿Cuándo y por qué entraron los calcetines de dedos en tu estrategia?
“Mi pie no es de modelo, por decirlo de alguna manera. Tengo algunos dedos ‘montados’ y eso hace que algunas uñas me rocen el dedo de al lado, produciendo herida. Tengo varias estrategias para eso —limar bien las uñas y pasar por el podólogo antes de una carrera— pero los calcetines de dedos ‘matan’ el problema de raíz. Por desgracia, correr más de 30 horas con calcetines de dedos me produce alguna molestia, así que mi estrategia es estar las primeras 30 horas con calcetines de dedos para evitar 30 horas de roces de uñas, aunque sean pequeños, y después cambiar a calcetines normales.”
Vuelta 106 del Belgium Legends. ¿Qué pasó?
“Tuve un problema con una ampolla causada por un esparadrapo mal puesto. Eso hizo que casi abandonara, pero con los ánimos de la Sílvia y el Xavi continué a pesar del dolor. En carrera, para ir rápido, corté la piel, vacié la ampolla y la rellené con antiséptico —algo que duele mucho, pero en poco tiempo es como si la ampolla no hubiera existido. Eso no me hizo plegar en la vuelta 106, pero debido a la alta intensidad de aquella vuelta por el tiempo que gasté con la ampolla, empecé a tener dolor en las rodillas, que me hicieron acabar en la vuelta 113.”


Tres consejos —porque dice que son importantes, aunque le pedíamos uno— para quien dispute su primer Backyard:
“Tener el pie bien hidratado, llevar unos buenos calcetines y asegurarse de que cada pequeño problema quede resuelto en el primer momento en que se detecta. Sé que son tres, pero todos importantes.”
Y cuando le preguntamos si ha habido alguna vuelta en la que el pie bien cuidado fue el factor decisivo para seguir cuando otros abandonaban, la respuesta apunta a Australia:
“En la Dead Cow Gully vi gente acabar en las vueltas 90 y 100 con los pies destrozados cuando los míos estaban perfectos. Allí tuve claro que los pies bien cuidados son parte de mi éxito.”
